“Es una mala experiencia y no entiendo como la humanidad no ha superado el paraguas. Yo trato de hacerlo, o bien usando una gorra y una campera impermeable, o en la mayoría de los casos, quedándome en casa cuando llueve. Es lindo ver llover desde mi casa, un tercer piso con un ventanal muy amplio. Y nó solo es lindo ver llover, sino ver cualquier cosa que suceda en la calle, o incluso cuando en la calle no sucede nada, de noche, nada humano quiero decir, porque con los árboles siempre hay un diálogo posible. “
El alma de Gardel, Mario Levrero . Pagina 12













